Grasa visceral: todo lo que debes saber para combatirla – Evolution Advance

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Grasa visceral: todo lo que debes saber para combatirla

Grasa visceral: todo lo que debes saber para combatirla

Unas nueve de cada 10 personas no son conscientes de los riesgos de tener grasa visceral; esa que se concentra alrededor de la cintura. Es uno de los tipos de grasa alojados en el cuerpo más activos y, por lo tanto, más dañino.

Una encuesta realizada a 12.000 personas en Europa, encontró que la mayoría no tenía idea de que tener barriga gruesa era un signo de acumulación de un tipo de grasa peligrosa alrededor de los órganos internos. 

Esta "grasa visceral" puede aumentar el riesgo de padecer enfermedades crónicas, incluidas las cardíacas, diabetes tipo 2 e incluso algunos cánceres.

El peligro de la grasa visceral se encuentra relacionado con la liberación de proteínas y hormonas que pueden causar inflamación, siendo capaces de dañar las arterias, pasar al hígado y afectar la manera en que tu cuerpo descompone los azúcares y las grasas.

El cuerpo tiene 2 tipos de grasa

El cuerpo tiene 2 tipos de grasa

 

Demasiada grasa visceral es un problema de salud grave. Produce marcadores inflamatorios como IL-6, IL-1β, PAI-I y TNF-alfa. Los niveles altos de estos marcadores están relacionados con los problemas de salud descritos anteriormente.

Por qué la grasa visceral representa un peligro para la salud

Por qué la grasa visceral representa un peligro para la salud

 

Su peligro se debe a que produce moléculas inflamatorias que ingresan al torrente sanguíneo. Los niveles altos de inflamación en el cuerpo pueden desencadenar una amplia gama de enfermedades sistémicas relacionadas con el síndrome metabólico

Un ejemplo de esto es la enfermedad cardíaca. La inflamación prolongada puede provocar la acumulación de placa dentro de las arterias, que es un factor de riesgo de enfermedades del corazón.

Si bien a menudo se la denomina "grasa abdominal" porque puede causar una "panza cervecera" o un cuerpo en forma de manzana, puedes tener grasa visceral incluso si estás delgado.

No toda la grasa corporal es mala

No toda la grasa corporal es mala

 

Es posible que después de haber leído todo lo anterior pienses que toda la grasa corporal es mala y no es así.

Las células grasas son una parte importante activa e inteligente de tu cuerpo, pues se encargan de producir hormonas que impactan tu cerebro, hígado, sistema inmunológico y fertilidad.

Las investigaciones indican que la grasa subcutánea que se encuentra justo debajo de la piel es diferente de la grasa visceral en varias formas.

Esta grasa puede mejorar el metabolismo de la glucosa y comunicarse con los órganos para producir efectos beneficiosos.

La leptina y su conexión con la grasa

La leptina y su conexión con la grasa

 

La mayoría de las personas no saben que la leptina juega un papel enorme en el desarrollo de la obesidad.

Es una hormona que produce el cuerpo y que es tan importante como la insulina para determinar el riesgo de diabetes tipo 2 y otras enfermedades graves. 

Las hormonas que producen las células grasas afectan la cantidad que comes y la cantidad de grasa que quemas. La resistencia a la leptina provoca un aumento de la grasa visceral que produce el cuerpo.

Un factor de riesgo que te hace resistente a la leptina es tener una alimentación llena de azúcares, ya que estas se convierten en grasa y esa grasa se almacena en el cuerpo.

El cuerpo puede volverse resistente a la leptina del mismo modo en que puede volverse resistente a la insulina.

Cuando eres resistente a la leptina, tu cuerpo no escucha tus propias señales para dejar de comer, quemar grasas o dejar pasar alimentos azucarados.

¿Las consecuencias? Tienes hambre constantemente, anhelas los dulces y tu cuerpo almacena cada vez más grasa.

¿Qué debo hacer para ayudar a mover la grasa visceral?

Una dieta eliminar grasa visceral baja en carbohidratos y en azúcares

Prueba una dieta baja en carbohidratos y en azúcares

 

Las dietas bajas en carbohidratos son una forma eficaz de reducir la grasa visceral.

De hecho, muchos estudios han demostrado que la dieta eliminar grasa visceral con carbohidratos bajos son las más efectivas.

En el caso del azúcar refinado, ¿sabías que es más adictiva que otras drogas? De hecho, es una de las sustancias más adictivas que puedes consumir. 

Pero al hablar de azúcar no solo se trata de la blanca refinada, también entran otros alimentos. El almidón, en forma de granos y patatas, se metaboliza en azúcar en el cuerpo y también debe eliminarse de la dieta si padeces exceso de peso, diabetes o colesterol alto.

Podría servirte la dieta cetogénica (también llamada keto), que reduce drásticamente la ingesta de carbohidratos y la reemplaza con grasas. Esto puede ponerte en un estado metabólico natural llamado cetosis.

La cetosis es el resultado de un metabolismo alterado que se origina por un déficit en el aporte de carbohidratos. Esta acción induce el catabolismo de las grasas en el cuerpo a fin de obtener energía. 

Aumenta la concentración de cuerpos cetónicos, los cuales descomponen las grasas en cadenas más cortas, generando acetoacetato que es usado como energía.

Así es como el cuerpo deja de utilizar como fuente primaria de energía los glúcidos y los sustituye por las grasas.

Haz más ejercicio aeróbico

Haz más ejercicio aeróbico

 

El ejercicio aeróbico regular es una excelente manera de estimular la eliminación de la grasa visceral. Es el famoso cardio y te ayuda a quemar calorías.

De hecho, muchos estudios han demostrado que el ejercicio aeróbico puede ayudarte a perder grasa visceral, incluso sin hacer dieta.

Sin embargo, combinar el ejercicio aeróbico regular con una dieta saludable es más efectivo para atacar la grasa visceral que hacerlo solo.

Una de las claves para normalizar los niveles de insulina y leptina, y de estimular la quema de la grasa visceral es ejercitarse lo suficiente.

Hay tres variables importantes con el ejercicio:

  • Período de tiempo
  • Frecuencia
  • Intensidad

Si eres lo suficientemente sano para hacer ejercicio, debes aumentar gradualmente la duración y la frecuencia de tus entrenamientos a una hora por día. Aquí es donde debes permanecer hasta que tu peso y tus niveles de insulina se normalicen. 

Cuando alcances ese objetivo, puedes reducir la frecuencia del ejercicio de tres a cuatro veces por semana.

Duerme lo suficiente por la noche

Duerme lo suficiente por la noche

 

Dormir bien es beneficioso para tu salud. Sin embargo, más de un tercio de los adultos no duermen lo suficiente y los estudios han demostrado que la falta de sueño puede aumentar el riesgo de incremento de grasa visceral. 

En Evolution pensamos en todo, por eso si tienes dificultades para dormir prueba Sleep Fit, un quemador de grasa natural que contribuye a mejorar tus noches de sueño y reducir el índice de grasa corporal.

Lo importante es que entiendas que los excesos y las deficiencias no son buenas. La grasa puede ser negativa en ciertos aspectos de tu vida, pero también es importante para que muchos procesos en tu cuerpo puedan llevarse a cabo.

Para que haya un balance, procura llevar una alimentación saludable, descansar lo suficiente y hacer ejercicio. Si crees que ya lo haces y no ves resultados, consultar la opinión de tu nutricionista siempre será la mejor opción.

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