¿Ganas de comer dulce? Conoce las razones por las que tu cuerpo te pide azúcar de más

¿Ganas de comer dulce? Conoce las razones por las que tu cuerpo te pide azúcar de más

Son las 2:00 p.m. y, aunque acabas de almorzar, te entran unas ganas inexplicables de comerte algo dulce. 

Por más que quieras aguantarte, no te sacas de la cabeza lo que sentirías al meterte a la boca un pedacito de chocolate; entonces, terminas cediendo ante la torta guardada en la nevera y te la devoras.

Si te sientes identificada, te contaremos por qué sientes tantos deseos de comer dulce y lo que esto genera en tu cuerpo.

¿El cuerpo necesita azúcar para funcionar?

El azúcar en la sangre o la glucosa es una de las principales fuentes de energía que necesita nuestro cuerpo para poder funcionar, pero esto no significa que debas consumir terrones de azúcar todos los días para vivir.

La glucosa se obtiene de alimentos como frutas, vegetales y lácteos al ser procesados por el hígado. Lo que quiere decir que para tener energía solo basta con alimentarte de forma correcta.

¿Por qué crees que necesitas comer dulce?

Te contamos cuáles pueden ser las causantes de esas ganas de comer donas a las 10:00 p.m o unas trufas a media tarde.

  • Malos hábitos alimenticios

Una de las principales causas de tener antojos de cosas dulces, es una mala alimentación. Si tu dieta no está compuesta por suficientes carbohidratos, frutas y verduras de los cuales tu hígado pueda extraer la glucosa, entonces todo el tiempo vas a sentir que te falta energía para hacer tus actividades diarias.

  • Llevas mucho tiempo consumiendo azúcar en exceso 

Lastimosamente, vivimos en un entorno en el que encontrar alimentos que no estén llenos de azúcares es toda una odisea. Por eso, es normal que tengas hábitos, que considerabas buenos como adicionarle azúcar al café o a los jugos naturales, que acostumbran a tu cuerpo a altos niveles de azúcar en la sangre y te da la sensación de querer más y más. 

Incluso, se han publicado estudios en los que se plantea que el azúcar puede generar adicción por los efectos que tiene en el cuerpo al consumirse en exceso. Por eso, te cuesta tanto comer sano y prefieres los alimentos azucarados. 

  • Hambre emocional

El sabor dulce está asociado con el placer. Cuando consumimos alimentos dulces se activa en nuestro cerebro un sistema de recompensa, liberando serotonina, uno de los neurotransmisores encargados de regular el estado de ánimo. 

Por eso, con todos los cambios hormonales que vives en la menopausia que afectan tu estado de ánimo, te es difícil resistirte a un helado porque inconscientemente sabes que eso te va a hacer sentir mejor.

Entonces, ¿quieres dulce porque tienes hambre de verdad o porque te sientes fatal y necesitas algo que te ayude a mejorar tu estado de ánimo?

  • Estrés

¿Cuando estás muy estresada solo quieres tomar gaseosa porque eso te calma?

Esto sucede porque cuando estás bajo situaciones de estrés, tus hormonas, especialmente el cortisol, se disparan y tu mente y tu cuerpo buscan bienestar a través de alimentos que supuestamente te hacen bien, pero que en el fondo lo que generan es un círculo vicioso que es perjudicial para tu salud.

  • Falta de sueño

Si te dan las 12 de la noche dando vueltas en la cama o sueles trasnochar trabajando, quizás esa sea una de las razones por las que te den ganas de comer galletas sin parar.

Cuando tu cuerpo no descansa lo necesario, la grelina y la leptina (las hormonas del hambre y la saciedad), se descontrolan, haciéndote sentir con hambre todo el tiempo y por eso crees que nada te llena.

Soluciones para dejar de comer dulce

Comer torta en tu cumpleaños o un helado cuando estás de paseo no tiene nada de malo. De hecho, son esos pequeños placeres los que nos hacen disfrutar la vida. Pero si sientes que tu gusto por el dulce está yendo mucho más allá, quizás sea el momento de evaluar tus hábitos para que empieces a construir una nueva relación con el azúcar.

  • Comida real: planea tus comidas y prepara platos que tengan todos los macronutrientes (proteínas, carbohidratos y grasas) que tu cuerpo requiere para funcionar. Si llevas una dieta balanceada, alejada de los ultraprocesados como panes refinados, galletas, bizcochos y gaseosas, notarás el cambio.

  • Haz ejercicio: si lo que quieres es sentirte más animada, mover tu cuerpo es la mejor solución. Aunque empezar puede ser difícil, después de hacer ejercicio te vas a sentir más feliz porque tu cuerpo va a producir endorfinas y serotonina.

  • No caigas en la tentación: si te atacan los antojos de comer dulce toma agua o come algo que te quite esa ansiedad. La voluntad y la disciplina mental en estos casos es fundamental. Con el tiempo te darás cuenta de que si empiezas a disminuir la cantidad de dulce que consumes al día, los antojos van a disminuir.

  • Duerme bien: para que las hormonas del hambre y la saciedad puedan regularse y hacer su trabajo, necesitas dormir bien, de esta forma vas a dejar de sentir deseos intensos por desayunar con helado de chocolate.

     

Si tienes problemas de sueño, te recomendamos Sleep Fit de Evolution Advance, una solución que además de ayudarte a dormir mejor, reduce los antojos de dulce, regula tus hormonas y aumenta tu resistencia al estrés.

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