Cuando una persona decide inscribirse en un gimnasio, una de las situaciones más comunes es el entrenador sugiriéndole que compre un batido de proteínas (que generalmente vende el mismo) con el fin de mejorar la masa muscular o de utilizarlo para bajar de peso. Además de esto la persona observara que muchos de los inscritos en el gimnasio consumen algún batido de estos antes o después del entrenamiento y por supuesto no faltara la persona que comente que le ha funcionado buenísimo o bien algunos que dirán que no sintieron nada con el batido. ¿Cuál es la realidad de estos batidos? ¿De verdad funcionan?
Lo primero que hay que saber es que el cuerpo requiere de proteínas para múltiples funciones: reparar los músculos, formar tejidos, formar algunas hormonas, ayudar al sistema inmune, etc. pero que en realidad no es mucha la cantidad de proteínas que precisa el cuerpo cada día. Según el Colegio Americano de Medicina del Deporte una persona que haga deportes puede estar requiriendo entre 1,4 a 1,8 gr de proteínas por cada Kg que pese es decir, ejemplo:
Peso: 50 kg - requerimiento de proteína: 70 gr a 90 gr
Peso: 85 kg - requerimiento de proteína: 119 gr a 153 gr
En general cubrir estas cantidades no requiere del mayor esfuerzo y solo con saber que por cada 30 gr. de carne, pollo, pescado, queso o jamón se aportan 7 gr de proteína de alta calidad, basta multiplicar para saber cuánto necesito comer. Excederse de estas cantidades no traerá ningún beneficio ni ayudara a aumentar la masa muscular, ni se repara mejor y mucho menos nos bajara de peso.
El detalle radica en que la mayoría de las personas concentran la ingesta de proteínas en pocas comidas, ingiriendo más de 50 gr de proteína en una sola comida cuando lo ideal es que la persona fraccione la ingesta en varias comidas al día.
Es en este detalle donde puede utilizarse el batido de proteína como una herramienta ya que en ocasiones puede dificultarse consumir proteínas en las meriendas o después de entrenar. Un ejemplo es la persona que va a su trabajo en la mañana y no regresa a casa sino hasta la noche y resulta que según el plan nutricional calculado tiene consumir algo de proteína a media tarde o inmediatamente después de entrenar, una opción sería tratar de llevarse un sándwich con jamón y queso o de repente un batido de proteínas con avena.
Claro está que una cosa es utilizar el batido de proteína como una herramienta combinándolo con una ingesta adecuada de carbohidratos y grasas y otra muy distinta es empeñarnos en eliminar los carbohidratos y empezar a utilizar las proteínas como fuente de energía. El resultado de eliminar los carbohidratos será que consumiremos menos calorías y por lo tanto rebajaremos de peso (no por el consumo del batido en sí) pero al eliminar los carbohidratos nos sentiremos débiles, perderemos masa muscular y corremos el riesgo de alterar el metabolismo. Y por supuesto el caso contrario es que si consumimos todas nuestras comidas y además le agregamos el batido estaremos sumando calorías que irán directo al depósito de grasas
En conclusión la comida es insustituible pero el batido de proteína puede ser una excelente herramienta a usarse en caso de emergencia combinándolo siempre con una alimentación equilibrada y adecuada en cantidad según las necesidades de cada quien.
Lic. Gabriel León
Nutricionista Deportivo
E-mail: gleon.nutricion@gmail.com
@gleon_nutricion




Uno de los problemas más comunes que escuchamos en personas, que generalmente se ven sanas, es la “resistencia a la insulina” tema muy polémico que en nuestro país ha dado pié al consumo inescrupuloso de medicamentos con fin más estético que de salud.
Cada vez que realizamos ejercicio consumimos combustible, cuando el nivel de intensidad es bajo la principal fuente de energía son las grasas, pero a medida que la intensidad y nuestro ritmo cardiaco aumenta, el cuerpo comienza a depender de los carbohidratos ya que a diferencia de las grasas no requiere de mucho oxigeno para producir energía.
Las estrías aparecen cuando creces o aumentas de peso muy rápido. Es ahí cuando empiezas a notar unas finas líneas en tu piel. Estas se deben a que a pesar de que la piel suele ser bastante elástica, cuando la estiras excesivamente, ésta no alcanza a fabricar el tejido que hace que la piel siga unida. Es decir, la producción del colágeno se altera y esto causa que se formen unas cicatrices, denominadas estrías.
En el momento en que deseamos aumentar la masa muscular debemos tener en cuenta varios principios los cuales si obedecemos, hará nuestro recorrido mucho más efectivo. Estos principios son básicamente dos: estímulo y recuperación.
Si hay algún tema que genere polémica y en el cual todo el mundo quiere opinar es en el comer después de entrenar. Si una pregunta en el medio deportivo la respuesta casi unánime es “come algo de proteínas” y más aun si quieres aumentar la masa muscular. Así tenemos que muchas personas se toman un batido de proteínas, otras simplemente esperan a la comida que les toca, algunos se comen una merienda como frutas o yogurt y otros más osados sencillamente no comer bien sea porque voy tarde para el trabajo en la mañana o porque entreno de noche y no voy a comer tan cerca de dormir…
Todas las personas realizamos cada día alguna actividad física, como caminar al trabajo, cocinar, subir escaleras, etc. Ahora cuando esta actividad física empieza a tener reglas y más aún, empieza a realizarse con el fin de medir quien es más eficiente o quien puede llegar más lejos, más alto, más rápido, más fuerte, estamos hablando no sólo de realizar un deporte sino de optimizar el rendimiento deportivo.
Los investigadores señalan que estos hallazgos no son concluyentes
Cuántas veces hemos escuchado el polémico tema acerca de no comer pasta porque engorda, no comer carbohidratos simples en la noche, evitar a toda costa el consumo de prácticamente cualquier carbohidrato, como si ellos tuvieran la culpa de todos los males. Lo primero que debemos saber es que el organismo necesita consumir carbohidratos, de hecho el sistema nervioso y el cerebro trabajan básicamente a base de carbohidratos (esta es una de las razones del malhumor al hacer dietas); en segundo lugar que se dividen básicamente en 2 grupos, los simples y los complejos